jueves, 10 de septiembre de 2020

Proyecto 2019 (I a XIII).

 
El año me encuentra redescubriéndome.

Asumiendo el espacio que habito como mi hogar provisorio.

Lugar donde concentrar mi energía creativa
En pos de aumentar mis recursos y felicidad-     09/01/2019
 
 
 
 
I.
 
QUE RARO ES ESCUCHAR NUEVAMENTE AL ORGULLO DOMINANDO POR SOBRE LA RAZÓN DEL CORAZÓN.

TU NOMBRE LATE EN UNA HOGUERA ARDIENTE QUE CLAMA POR VOS.
 
 
 
 
 
 
 
II.
 
Hasta qué punto habrá que parar
Para recuperar el aliento perdido
A lo largo de la extenuante jornada.
 
Hasta qué punto el esfuerzo nos hará nobles
Y no acabara con la poca cordura que nos queda
Sepultada en entre tiempos
De aquello que llamamos vida.
 
Hasta qué punto entre el tuyo y el mío
Existe el dilema que nos desvela.
 
Hasta qué punto amor
Llenarnos de hastío
Se convirtió en esto
Que llamamos vida.
 
 
 
 
 
III.
 
Siento la pena del hombre sobre mi cien
Siento el cadalso del día crepitar en todos los momentos
Siento, lloro, río, pienso.
Inhalo.
Exhalo.
No lo puedo evitar.
 
 
 
 
IV.
Por que razón se adora ídolos de ficción
Celebridades, etc?
Sera que la proyección realizada
Contrarresta el hecho
De que parecen tener libertad
De expresar su subjetividad
Esa que a nosotros
Bajo manto de tinieblas
Se nos oculta
Bajo la brecha atroz
Que se alimenta entre tiempo y dinero.
 


V.
Ayer 13/7, volví después de 7 años al Árbol Caído, espacio mítico artístico que se esconde entre las calles de Adrogué.
Siento que volví en el momento justo.
La bienvenida fue hermosa y Marian me regalo su libro, porque la música se comparte y las letras también.
Espero algún día retribuirle de la misma manera.
 
 

 
VI.
El neoliberalismo nos enseña
Día tras día
Que la jaula es chica
Pero aun así
Con cuántos privilegios
Acolchamos nuestra vida.
 
Por amarga y distraída
Cae la cuenta jamás arrepentida.
 
Que el poder
es la abstracción
de lo que no escapa a lo mundano.
 
 

 
VII.
 
Siete, siento.
Claramente siento imperiosamente
El afán del llamado
Desde lo más intrínseco.
 
Cuando recorro cada paso
No siento que avanzo
Solo que fluyo.
 
Sentir que se está donde se debe estar.
Nada más.
 
Poder apagar la verborrágica
Conversa radio eléctrica interna.
Para sentir lo que pasa,
Como espectador,
Como amante.
 
El dolor de estar vivo
No es un desperdicio.
Es el ahora crepitándose
En la punta de una flama ardiente.
 

 
 
VIII.
 
Somos organismos que andamos deambulando por ahí,
Cargados de átomos,
Con procesadores de energía de amplio espectro.
¿Nos detuvimos a pensar alguna vez esto?
Vamos por ahí,
Día tras día,
Consumiendo energía que nos permita funcionar.
 
 
 
 
IX.
 
Firmes en cada instante de eternidad.
Ningún segundo se presentara
Nuevamente de la misma manera.
Todo cambia en nosotros
Y en el entorno.
 
Como en aquellos momentos
En los que absortos
Fundimos sin darnos cuenta
Nuestros pensamientos con el todo.
 
 
 
 
X.
 
¿Da la casualidad?
Siempre que me dan ganas de correr,
Que siento que necesito un shock de descarga,
Que hasta pienso y me auto convenzo
De que es algo que debo incorporar en la rutina,
Siempre, llueve.
 
¿Deberé de empezar a correr bajo la lluvia?
Correr debajo de la lluvia siempre fue una opción.
En mi adolescencia me gustaba salir a la calle en patas a veces.
También, andar debajo de la lluvia.
Siempre me gusto pensar que teniendo en virtud un hogar,
Un lugar a donde llegar,
Refugiarse,
Secarse,
Abrigarse,
Recuperarse;
No es tan grave mojarse.
 
 

 
XI.
Confío en que los momentos de inspiración son infinitos.
 
 
 
XII.
 
La superficialidad ahuyenta,
La proyección se desarma.
 
 
 
 
 
XIII.
 
Exhalar,
Aliento creativo.
En este instante,
Vos, yo, él,
Siendo,
En este mundo,
En otros mundos,
Creando mundos,
Destruyéndolo
Todo.






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