El año me encuentra
redescubriéndome.
Asumiendo el espacio
que habito como mi hogar provisorio.
Lugar donde concentrar
mi energía creativa
En pos de aumentar mis
recursos y felicidad- 09/01/2019
I.
QUE RARO ES ESCUCHAR
NUEVAMENTE AL ORGULLO DOMINANDO POR SOBRE LA RAZÓN DEL CORAZÓN.
TU NOMBRE LATE EN UNA
HOGUERA ARDIENTE QUE CLAMA POR VOS.
II.
Hasta qué punto habrá
que parar
Para recuperar el
aliento perdido
A lo largo de la
extenuante jornada.
Hasta qué punto el
esfuerzo nos hará nobles
Y no acabara con la
poca cordura que nos queda
Sepultada en entre
tiempos
De aquello que
llamamos vida.
Hasta qué punto entre
el tuyo y el mío
Existe el dilema que
nos desvela.
Hasta qué punto amor
Llenarnos de hastío
Se convirtió en esto
Que llamamos vida.
III.
Siento la pena del
hombre sobre mi cien
Siento el cadalso del
día crepitar en todos los momentos
Siento, lloro, río,
pienso.
Inhalo.
Exhalo.
No lo puedo evitar.
IV.
Por que razón se adora
ídolos de ficción
Celebridades, etc?
Sera que la proyección
realizada
Contrarresta el hecho
De que parecen tener
libertad
De expresar su
subjetividad
Esa que a nosotros
Bajo manto de
tinieblas
Se nos oculta
Bajo la brecha atroz
Que se alimenta entre
tiempo y dinero.
V.
Ayer 13/7, volví
después de 7 años al Árbol Caído, espacio mítico artístico que se esconde entre las calles de Adrogué.
Siento que volví en el
momento justo.
La bienvenida fue
hermosa y Marian me regalo su libro, porque la música se comparte y las letras
también.
Espero algún día
retribuirle de la misma manera.
VI.
El neoliberalismo nos
enseña
Día tras día
Que la jaula es chica
Pero aun así
Con cuántos
privilegios
Acolchamos nuestra
vida.
Por amarga y distraída
Cae la cuenta jamás
arrepentida.
Que el poder
es la abstracción
de lo que no escapa a
lo mundano.
VII.
Siete, siento.
Claramente siento
imperiosamente
El afán del llamado
Desde lo más
intrínseco.
Cuando recorro cada
paso
No siento que avanzo
Solo que fluyo.
Sentir que se está
donde se debe estar.
Nada más.
Poder apagar la
verborrágica
Conversa radio
eléctrica interna.
Para sentir lo que
pasa,
Como espectador,
Como amante.
El dolor de estar vivo
No es un desperdicio.
Es el ahora
crepitándose
En la punta de una
flama ardiente.
VIII.
Somos organismos que
andamos deambulando por ahí,
Cargados de átomos,
Con procesadores de
energía de amplio espectro.
¿Nos detuvimos a
pensar alguna vez esto?
Vamos por ahí,
Día tras día,
Consumiendo energía
que nos permita funcionar.
IX.
Firmes en cada
instante de eternidad.
Ningún segundo se
presentara
Nuevamente de la misma
manera.
Todo cambia en
nosotros
Y en el entorno.
Como en aquellos
momentos
En los que absortos
Fundimos sin darnos
cuenta
Nuestros pensamientos
con el todo.
X.
¿Da la casualidad?
Siempre que me dan
ganas de correr,
Que siento que
necesito un shock de descarga,
Que hasta pienso y me
auto convenzo
De que es algo que
debo incorporar en la rutina,
Siempre, llueve.
¿Deberé de empezar a
correr bajo la lluvia?
Correr debajo de la
lluvia siempre fue una opción.
En mi adolescencia me
gustaba salir a la calle en patas a veces.
También, andar debajo
de la lluvia.
Siempre me gusto
pensar que teniendo en virtud un hogar,
Un lugar a donde
llegar,
Refugiarse,
Secarse,
Abrigarse,
Recuperarse;
No es tan grave
mojarse.
XI.
Confío en que los
momentos de inspiración son infinitos.
XII.
La superficialidad
ahuyenta,
La proyección se
desarma.
XIII.
Exhalar,
Aliento creativo.
En este instante,
Vos, yo, él,
Siendo,
En este mundo,
En otros mundos,
Creando mundos,
Destruyéndolo
Todo.

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